El proyecto de ley fiscal del Senado republicano es un cruel engaño cuando se trata de defender a las familias trabajadoras. Los residentes de Oregón de bajos ingresos, los estudiantes y la clase media sufrirán las consecuencias de este proyecto de ley, mientras que las corporaciones obtendrán una reducción de impuestos permanente.
Las escuelas y los servicios en Oregón se verán especialmente afectados debido al sistema progresivo de impuestos sobre la renta que utilizamos para financiar nuestro estado. Además, esto tendrá consecuencias devastadoras para la vivienda de miles de oregonianos.
Todavía no es demasiado tarde para que los republicanos del Congreso den un paso atrás y trabajen con los demócratas para diseñar una reforma fiscal justa y sensata que beneficie a la nación.
Ruego para que su conciencia les lleve a cambiar de rumbo.