Me llamo Fabiola Arreola y soy paciente del Centro de Salud del Condado de Multnomah. Desde mi primera visita médica a lo que entonces era la Clínica Westside en el centro de Portland, he recibido un excelente servicio del doctor y el personal. Durante este tiempo, mi familia y yo atravesábamos una situación muy difícil. Mi doctora me ayudó a encontrar el tratamiento y los recursos adecuados para mi familia.
En ese momento sentí la urgencia de convertirme en asistente médico. Cada vez que buscaba ayuda médica, me sentía como en familia. La doctora y su asistente se preocupaban no solo por mi salud, sino también por otros aspectos de mi vida. Cuando me informaron que la clínica a la que asistía cerraría, me sentí muy triste, pensando que perdería a parte de mi familia y que volvería a estar sola, buscando de nuevo la ayuda que necesitaba.