Declaración emitida el 26 de agosto por la presidenta Deborah Kafoury:
No apruebo la violencia, el vandalismo ni la destrucción que han ocurrido estos últimos 90 días. Si algo hemos aprendido es que combatir la violencia con violencia no funciona. Tras cientos de años de injusticia racial en nuestro país, nuestro estado y nuestra ciudad, creo que la ciudadanía desea una transformación real del sistema de seguridad pública. Esto implica cambios en la legislatura, como la eliminación de la fianza en efectivo, una mayor rendición de cuentas policial, cambios en las decisiones de la Fiscalía sobre la imputación de cargos, garantizar la equidad procesal en los tribunales y continuar la reforma del sistema penitenciario comunitario.
A corto plazo, y como parte del esfuerzo por abordar la violencia, la Fiscalía se ha comprometido a enjuiciar a las personas cuyas acciones traspasen los límites del ejercicio pacífico de sus derechos amparados por la Primera Enmienda. Apoyo esa idea. No podemos evitar esto con arrestos. Las tácticas policiales de mano dura y el aumento de la violencia están empeorando la situación.
Al mismo tiempo, me he reunido regularmente con los líderes de Reimagine Oregon durante los últimos dos meses, así como con otros grupos comunitarios dedicados a erradicar el racismo sistémico. También me he reunido con el alcalde, el sheriff, el fiscal de distrito, el Departamento de Justicia Comunitaria y jueces. Es fundamental que todos nos mantengamos enfocados en el trabajo a largo plazo necesario para transformar las instituciones obsoletas y sistémicamente racistas que conforman el sistema de seguridad pública.
Creo que también es importante que quienes participan en las protestas nocturnas sepan que se está trabajando en toda nuestra comunidad para lograrlo. En nuestro presupuesto más reciente, invertimos en programas de desvío de cárceles, iniciativas que reparan el daño sufrido por las personas involucradas en el sistema de justicia penal y en apoyo para quienes se reincorporan a la comunidad. El condado de Multnomah está escuchando activamente a las comunidades afectadas por injusticias históricas y trabajando para crear un nuevo modelo de seguridad pública que invierta en las áreas prioritarias, elimine las disparidades raciales y étnicas y redefina lo que significa ser una comunidad segura.