Un estudio estadounidense indica que casi la mitad de los casos de maltrato a personas mayores investigados oficialmente, y dos tercios de los casos de negligencia, implican autonegligencia. De hecho, la autonegligencia podría ser la forma más común de maltrato entre las personas mayores.
El autodescuido ocurre cuando, por elección propia o por descuido, las personas mayores y las personas con discapacidad viven descuidando su salud o seguridad, a veces hasta el punto de que esta indiferencia se vuelve peligrosa para los demás. Por ejemplo, una persona puede optar por dejar que se acumule desorden, lo cual no es necesariamente perjudicial para los demás. Sin embargo, si se produce un incendio debido a este desorden y se propaga al apartamento de un vecino, este comportamiento de autodescuido es claramente un peligro para los demás.
Las personas mayores y las personas con discapacidad que se descuidan a sí mismas no están dispuestas o no pueden realizar tareas esenciales de autocuidado, como proporcionar alimentos, ropa o refugio adecuado; obtener atención médica adecuada; obtener los bienes y servicios necesarios para mantener la salud física y mental, el bienestar, la higiene personal y la seguridad general y administrar asuntos financieros.
Las personas mayores y con discapacidad que se descuidan suelen presentar ciertas características. Son más propensas a vivir solas. También son más propensas a padecer enfermedades mentales o físicas como el Alzheimer, disminución de la capacidad física y problemas de alcohol y drogas. Hay más mujeres que hombres que se descuidan, pero esto puede deberse a que viven más solas.