Puede ser difícil determinar si se está produciendo abuso, y puede ser aún más difícil lograr que las personas en la situación hablen al respecto. El abuso puede estar oculto por el aislamiento o disfrazado tras lo que parece ser un hogar o entorno de atención agradable.
Las señales de advertencia de abuso incluyen:
- Lesiones incompatibles con la explicación dada
- Pérdida de peso drástica, deshidratación o mala higiene.
- Afecciones médicas o de salud mental no tratadas
- Facturas impagas a pesar de tener activos adecuados
- Aparición repentina de nuevos conocidos
- Aislamiento social forzado
El abuso puede comenzar con interacciones negativas aparentemente normales, pero gradualmente se intensifica hasta convertirse en situaciones abusivas. Por lo general, en una situación de abuso, una persona cuida a la otra, mientras que esta depende de ella para gran parte o la totalidad de su cuidado.
El abuso puede ocurrir por una variedad de razones, pero los factores contribuyentes más comunes son:
- Estrés creado por las necesidades de cuidado de la persona mayor o con discapacidad
- Recursos financieros insuficientes
- Aislamiento y falta de apoyo emocional para personas en riesgo y sus cuidadores
- Problemas y dinámicas familiares existentes