Que Nick Fish se convirtiera en un líder firme y vocal en temas relacionados con la vivienda asequible y la falta de vivienda nunca fue una sorpresa. Esos temas están grabados en su corazón y alma, y lo definen como un verdadero servidor público. Es lo que hace de Nick algo más que un legislador capaz o un administrador con la mano más firme. Su inquebrantable deseo de hacer lo correcto, incluso cuando no era fácil, debería ser el estándar de oro para los funcionarios electos actuales y futuros, porque Nick Fish nunca ha tomado atajos. ¿Una oficina en problemas? Que se los den a Nick. ¿Un asunto controvertido? Que se los den a Nick. Una y otra vez demostró que podía resolverlo.
Ha dedicado su vida a mejorar el gobierno, hacerlo más responsable y transparente. Y es imposible cuantificar cuánto mejor le va a Portland gracias a sus contribuciones.
Ha sido doloroso ver a mi amigo luchar contra una enfermedad mortal, pero la forma en que continuó su servicio público, con gracia y determinación, ha sido realmente asombrosa. Nick es un héroe para muchos, incluyéndome a mí. Me entristece mucho verlo dejar el Ayuntamiento y le deseo consuelo mientras pasa tiempo con su familia.