Equipo de respuesta de salud conductual para familias afectadas por la violencia armada
Muchos de nosotros hemos presenciado o experimentado la violencia armada en nuestras comunidades. Este suceso aterrador, peligroso y que pone en riesgo la vida puede tener consecuencias físicas y mentales duraderas.
Hablar con un terapeuta puede ayudar a aliviar los síntomas del trauma y facilitar el proceso de afrontarlo.
Servicios
Ofrecemos terapia de salud mental culturalmente sensible para tratar el trauma causado por la violencia armada. Nuestro programa, de 6 a 12 meses de duración, está dirigido a jóvenes de entre 10 y 25 años.
Los servicios son gratuitos y están diseñados para ayudar a los clientes a superar las barreras que dificultan el acceso al tratamiento.
Te reunirás en persona con un consejero de salud mental capacitado en un lugar confidencial. Generalmente en tu casa o en la escuela.
Para servicios de crisis, llame al Centro de Atención Telefónica de Salud Mental 503-988-4888 . Abierto las 24 horas.
Proveedores culturalmente específicos
La ayuda es más efectiva cuando proviene de alguien que te entiende a ti y a tu cultura.
- afroamericano
- Latín
- inmigrante o refugiado africano
Atendemos a jóvenes de todas las edades y contamos con consejeros que hablan inglés y español.
Sin costo
No se requiere seguro. Nunca recibirá una factura.
¿Quiénes pueden obtener servicios?
Cualquier persona de entre 10 y 25 años que viva en el condado de Multnomah y se haya visto directamente afectada por la violencia armada.
Cómo funciona
Una vez que recibimos una derivación, conectamos al cliente con los servicios comunitarios que mejor se adaptan a sus necesidades. Establecemos una buena relación con ellos para asegurarnos de que se sientan apoyados y conozcan todos nuestros servicios.
Si no cumplen los requisitos (o prefieren otro tipo de ayuda), podemos ayudarles a encontrar otros servicios de salud mental adecuados.
Una vez inscritos, los clientes se reúnen semanalmente con un terapeuta de salud mental capacitado para recibir terapia individual, familiar o grupal. Además, trabajarán en estrecha colaboración con otras personas que han vivido una experiencia similar para obtener apoyo.
Antes de finalizar el tratamiento, trabajamos juntos para elaborar un plan sobre cómo controlar los síntomas en el futuro.