Nuestro Programa de Gestión de Pavimentos inspecciona las carreteras cada dos años. Recopilamos imágenes de nuestras carreteras y un ordenador analiza el grado de deterioro de cada una. Algunos tipos de deterioro incluyen grietas, parches de obras de servicios públicos, surcos y depresiones.
Los desperfectos en el pavimento ayudan a determinar el Índice de Condición del Pavimento (ICP) de cada tramo de carretera. El ICP mide el estado de una carretera, donde 0 representa el peor estado y 100 el mejor.
Además del PCI, también utilizamos otros criterios para decidir qué tramos de carretera reciben tratamiento:
- recuentos de tráfico (conocidos como Tráfico Diario Promedio o TDP)
- rutas de camiones
- tipo de carretera (conocida como Clasificación Funcional)
- acceso a lugares esenciales de la comunidad, como hospitales y centros de salud, estaciones de bomberos, escuelas, bibliotecas, ayuntamientos, centros comunitarios, albergues y lugares de culto.
- rutas de transporte de emergencia
- Justicia climática y económica
- presencia de alcantarillas, que pueden provocar que una carretera se degrade más rápidamente
- hábitat sensible
Utilizamos estos factores para establecer prioridades en el mantenimiento de las carreteras y decidir qué tipo de tratamiento aplicar.