Los síntomas respiratorios, como tos seca, dolor de garganta y dificultad para respirar, son comunes tanto en la exposición al humo de incendios forestales como en la COVID-19 . Contacte a su médico o profesional de la salud si presenta síntomas. Si tiene una emergencia médica a causa del humo, llame al 911 o acuda a urgencias de un hospital de inmediato.
El humo de los incendios forestales puede causar:
- Ojos llorosos o secos
- Tos persistente, flema, sibilancias, picazón en la garganta o senos paranasales irritados
- Dolores de cabeza
- Dificultad para respirar, ataque de asma o irritación pulmonar.
- Latidos cardíacos irregulares, dolor en el pecho o fatiga
- Ataques cardíacos no mortales y mortales
Las personas con enfermedades cardíacas crónicas o enfermedades pulmonares, como asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), pueden tener mayor probabilidad de sufrir efectos graves en la salud a causa del humo de los incendios forestales.
Mantener comportamientos saludables
- Beber mucha agua
- Coma comidas equilibradas
- Ejercicio en interiores
- No fume
- Escuche a su cuerpo y comuníquese con un proveedor de atención médica si experimenta síntomas de irritación por humo.
Recursos adicionales:
Línea de ayuda para desastres : 1-800-985-5990
- Asesoramiento en situaciones de crisis para personas con angustia emocional relacionada con cualquier desastre natural o provocado por el hombre.
- Información sobre cómo reconocer la angustia y sus efectos en las personas y las familias.
- Consejos para afrontar la situación de forma saludable